APLICANDO LO APRENDIDO

 



SÍNDROME DEL MIEMBRO FANTASMA

Se denomina Síndrome de miembro fantasma (SMF) al cuadro de sensaciones (como dolor, picor, disestesias, sensación térmica, etc) que experimentan muchas personas después de una amputación. Las personas sienten que la parte del cuerpo amputada sigue presente. La mayor parte de los pacientes padecen dolor intenso, persistente y de difícil tratamiento farmacológico.

¿Por qué aparece el síndrome del miembro fantasma?

Los estudios actuales coinciden en que tiene un origen multifactorial. Hasta el 90% de las personas sienten sensaciones o dolor en la extremidad perdida debido a que el cerebro mantiene un “mapa corporal” y continúa enviando y recibiendo señales al miembro perdido. Por otro lado, pueden intervenir factores psicológicos como la ansiedad, el miedo o depresión, memoria del dolor previo de haber realizado la amputación y la intervención de las neuronas espejo.

Las neuronas espejo son un grupo de neuronas que se activan al realizar una acción o al observar entre otros, lo que permite que el cerebro relacione acción y percepción. Entonces, al mostrar una pierna sana a un sujeto al que han amputado una pierna, se produce un cambio en la corteza somatosensorial (donde se procesan las sensaciones corporales) y se produce el dolor.

TRATAMIENTOS

No existe un tratamiento único que funcione para todos los casos, por lo que se utilizan varias estrategias combinadas como por ejemplo el uso de medicamentos para el dolor o fisioterapia y estimulación sensorial. 

TERAPIA ESPEJO

Se realizó un estudio en el que se aplicaba la técnica a 3 pacientes ancianos computación reciente en el miembro inferior, y se ha visto que el uso de la terapia espejo es muy efectiva, ya que además de servir como técnica analgésica, sirve como una herramienta de rehabilitación funcional integral en amputados.

Esta técnica consiste en situar un espejo de manera que el reflejo del miembro amputado genere la ilusión de que el miembro amputado sigue presente y puede moverse. Los resultados del estudio fueron que el tratamiento fue eficaz en reducir o eliminar el dolor de miembro fantasma y la prolongación del alivio del dolor a medio-largo plazo.

Terapia espejo

Hay más modelos que son claves para entender cómo se integra el dolor con lo psicológico:

MODELO DE LA TEORÍA DEL CONTROL DE COMPUERTA (MELZACK Y WALL 1965)


Esta teoría, desarrollada por Ronald Melzack y Patrick Wall en 1965 explica que la sensación de dolor puede ser reducida e incluso anulada mediante una “compuerta” que puede estar parcial o totalmente cerrada, determinando si los impulsos suben o se bloquean en la médula espinal evitando que lleguen al cerebro y sean procesados.


Para entender cómo funciona esta teoría hay que pensar en el recorrido que hace el dolor hasta que es percibido. Cuando el tejido es dañado, la primera neurona le pasa la información a la segunda mediante sinapsis y esta sube por la médula hasta el tálamo, aquí llega a la tercera neurona que acaba transportando la sensación al córtex.

Sin embargo la teoría se centra en un área muy pequeña de la médula, el asta posterior, también conocida como sustancia gelatinosa de Rolando, es aquí donde la primera neurona le envía la información a la segunda.


¿Qué ocurre cuando nos frotamos? Las fibras de tacto o presión, que Melzack y Wall llaman fibras largas, llegan a la sustancia gelatinosa y sus ramas colaterales hacen sinapsis con las interneuronas, las estimulan y estas liberan una sustancia química, GABA y ZASCA que cortan la comunicación con esta segunda neurona paliando la sensación de dolor. De esta manera decimos que se “cierra la compuerta”.

Pero ¿por qué los soldados de la segunda guerra mundial decían no sentir dolor cuando les disparaban? Para resolver esta pregunta nos vamos más arriba en la médula espinal, a las sustancias PAC (sustancia gris periacueductal) y PVG (sustancia gris periventricular). Estas sustancias se encargan de activar el locus cerúleo y el núcleo magno del RAFE liberando noradrenalina y serotonina que activarán una interneurona que cerrará la puerta,  inhibirá el mensaje de la primera neurona a la segunda neurona, y por tanto el soldado que es disparado no siente dolor. 

Sin embargo, la Pac se puede activar de dos maneras. 

  1. Mediante señales de daño en la vía espinotalámica, transmisora de dolor, temperatura y tacto simple. Medac explicaba que en eso consistía la acupuntura. 

  2. El sistema límbico donde encontramos la amígdala, la ínsula, el hipocampo o el hipotálamo, entre otros. Este sistema se encarga fundamentalmente de cuatro funciones, el olfato, la memoria, las emociones y las respuestas al comportamiento. Cuando recibes información en estas áreas se activa el sistema nerviosos autónomo y el sistema límbico envía información a la PAC bloqueando la compuerta una vez más. 


En resumen esta teoría explica que la médula espinal puede bloquear o permitir el paso del dolor gracias a las interneuronas de la sustancia gelatinosa. Además, nuestro organismo produce opioides de manera natural para reducir el dolor. Cuando nos damos un golpe, nos frotamos para liberar GABA que ayuda a cerrar esta compuerta. Finalmente, la PAC cierra esta compuerta mediante el sistema espinotalámico o el límbico. Así la compuerta puede abrirse o cerrarse según nuestro estado físico pero también emocional. 




MODELO DEL MIEDO-EVITACIÓN

(VLAEYEN Y LINTON, 2000)

Este modelo se encuentra relacionado con las conductas de huida del dolor, ya que Vlaeyen y Linton explicaron cómo el miedo puede hacer llevar a una persona a evitar actividades que podrían causar dolor, lo que a su vez puede resultar en una discapacidad crónica.

El miedo al dolor puede hacer que éste empeore de la siguiente manera:


  1. Una persona que tiene un dolor de rodilla, que lo interpreta como una amenaza. Intenta no agacharse.

  2. Esta, evita moverse para que no le duela la pierna o por miedo a que el dolor empeore

  3. Esa evitación causa debilidad en sus músculos, aislamiento, más ansiedad porque el dolor no cede y se siente más intenso.

  4. Y esto aumenta el dolor y el miedo, creando un círculo vicioso


MODELO DE LA CONDUCTA DEL DOLOR

(FORDYCE, 1976)



Técnicas psicológicas para el tratamiento del dolor

  • Relajación: tratar a pacientes con dolor crónico puede utilizarse de forma aislada o dentro de una terapia multicomponente. Los dos tipos más empleados son la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de Schultz. La aplicación de esta técnica en sujetos con dolor se fundamenta en la idea de que el dolor provoca tensión y frecuentemente ansiedad, lo cual puede a su vez aumentar el dolor. Se cree que la relajación puede romper este círculo vicioso. También se consigue una disminución de la actividad adrenérgica y un aumento de la actividad parasimpática que se supone ayudan a disminuir la ansiedad, la tensión e indirectamente el dolor. Como técnica única es poco eficiente para el tratamiento del dolor crónico. En caso de la cefalea es diferente, este tipo de dolor se ha visto que si es efectiva la relajación y alivia bastante el dolor y malestar. 

  • Biofeedback: entendiendo que el dolor puede estar causado por disfunciones de los sistemas naturales de regulación fisiológica.  Esta técnica tiene como objetivo restablecer la auto-regulación. Los tipos más empleados son: el electromiográfico y el dirigido a regular la temperatura periférica.
  • Hipnosis: es un conjunto de procedimientos que a través de sugestiones se consiguen cambios en la experiencia subjetiva (alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta). Su utilización en pacientes que presentan dolor se sustenta en la idea de que éste constituye un fenómeno biopsicosocial en donde emociones, pensamientos, y conductas juegan un papel clave. Aun así se vio en revisiones y meta-análisis (Hawkins, 2001; Montgomery, DuHamel, y Redd, 2000) que la hipnosis no tenia mucho efecto en pacientes con dolores crónicos como pueden ser lumbalgia, cefalea y fibromialgia entre otros.






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